Historia de la Biblioteca del Condado de Durham

La historia de las bibliotecas públicas de Durham empieza con una reunión en junio de 1895 del Canterbury Club, en la cual este grupo literario debatió cómo los miembros del club podían contribuir al desarrollo de su joven ciudad. Edwin Mims, profesor de inglés en la Universidad Trinity (ahora Universidad Duke) sugirió una biblioteca pública. Lalla Ruth Carr, miembro del club e hija del importante durhamita Julian S. Carr, convenció a su padre de la idea y este donó un lote por valor de $2,500 en Five Points de Durham. La Biblioteca Pública de Durham abrió sus puertas el 10 de febrero de 1898, sin ayuda de organizaciones filantrópicas nacionales y en una región mayormente pobre, rural y en gran parte analfabeta del país, una increíble hazaña.

Durante la primera década y media, la biblioteca estuvo dirigida por un encargado y supervisada por la Junta Directiva y la Junta de Damas Gerentes, cuyo propósito principal era el de recaudar dinero. Los primeros años fueron difíciles, se presentaron problemas financieros y, después de un tiempo una falta de interés y apoyo. El primer paso para modernizar la biblioteca fue contratar un bibliotecario profesional, algo que ninguna otra biblioteca en el estado había hecho. Lillian Baker Griggs llegó a Durham a finales de junio de 1911.

La Biblioteca afroamericana de Durham debió su existencia a la visión y compromiso de una persona: el Dr. Aaron McDuffie Moore. En 1913, Moore organizó una biblioteca de 798 volúmenes en el sótano de la Iglesia Bautista White Rock, donde fue maestro dominical. La biblioteca permaneció en la iglesia durante tres años. El socio comercial de Moore, John Merrick, era propietario de un edificio en la esquina de las calles Fayetteville y Pettigrew, el cual acordó alquilar a la biblioteca. El 14 de agosto de 1916 la Durham Colored Library, la segunda biblioteca para personas afroamericanas del estado, abrió sus puertas al público con Hattie B. Wooten como su primera bibliotecaria.

Mientras tanto, a la Biblioteca Pública de Durham, le había quedado pequeño su primer edificio. A partir de la sugerencia de Griggs, la junta de la biblioteca solicitó y recibió una subvención por $32,000 para construir unas nuevas instalaciones. El 6 de julio de 1921, se inauguró la nueva y moderna biblioteca de Durham, diseñada por el maestro diseñador de bibliotecas Edward L. Tilton de Nueva York. Un encuentro casual entre Griggs con el superintendente de educación del condado y con R. L. Baldwin, amigo suyo y miembro del Club Kiwanis, dio lugar al primer bibliobús comprado por el Club Kiwanis en 1923, bautizado acertadamente Miss Kiwanis [Señorita Kiwanis]. El club Kiwanis también donó fondos para ayudar a abrir una sala infantil en 1930. Otros logros de Griggs incluyeron el envío de libros a los distritos conocidos como mill districts en Durham, el inicio de las horas de cuentos para niños y la ampliación del servicio a las comunidades rurales de Durham. En 1923, Griggs renunció a su cargo en Durham para trabajar en la Comisión de la Biblioteca Estatal de Carolina del Norte. Clara Crawford, quien se había desempeñado como catalogadora y bibliotecaria asistente de Griggs durante dos años, asumió el cargo de bibliotecaria.

Dr. Stanford L. Warren, un prominente y visionario médico y hombre de negocios, se convirtió en presidente de la Junta Directiva de la Durham Colored Library en 1923. Gracias a los esfuerzos de Warren, de otros miembros de la junta y de Hattie Wooten, la Durham Colored Library pronto se convirtió en una institución central de la comunidad, y Wooten se encargó de darle publicidad a la biblioteca y de desarrollar numerosos programas.

A mediados de la década de 1930, la estructura de la Biblioteca Pública de Durham construida en 1921 no era adecuada y necesitaba reparaciones. A pesar de que se hicieron muchos intentos por recaudar fondos para expandir y reemplazar la estructura, ninguno tuvo éxito y el edificio siguió siendo la sede de la Biblioteca del Condado de Durham por las siguientes cuatro décadas y media.

Hattie Wooten falleció en noviembre de 1932 y Selena Warren Wheeler se convirtió en directora de la Durham Colored Library. Selena era hija de Stanford Warren y esposa de John H. Wheeler, miembro y secretario de la junta de la biblioteca de 1931 a 1966 y un eterno defensor de la biblioteca. Por medio de los esfuerzos de estas tres personas, la biblioteca afroamericana de Durham amplió sus programas, construyó una nueva biblioteca, amplió su alcance en el condado y aseguró aumentos significativos en asignaciones por parte de las autoridades locales.

En 1939 Stanford Warren donó $4,000 para comprar un lote en la esquina de las calles Fayetteville y Umstead para ubicar allí un nuevo edificio de la biblioteca. La apertura de la biblioteca Stanford L. Warren en enero 17 de 1940 trajo consigo una dramática ampliación de servicios. La nueva biblioteca incluía una sala separada para niños y por consejo de la Sra. Wheeler, la biblioteca designó su colección de libros escritos sobre y por afroamericanos como una colección especial para uso exclusivo dentro de la biblioteca. La biblioteca inició el servicio de bibliobús en 1942.

El 27 de marzo de 1947, la Biblioteca Pública de Durham celebró su aniversario de 50 años. Durante el medio siglo transcurrido desde su fundación, la colección de la biblioteca creció desde un pequeño surtido de libros donados por miembros de la comunidad a más de 30.000 volúmenes. Miles de estos libros fueron almacenados en el sótano del Ayuntamiento y en el East Durham Cotton Mill por falta de espacio. Debido a las goteras, al yeso desmoronado y a las inundaciones en el sótano, las condiciones del edificio estaban llegando a un punto peligroso.

De igual forma, la Biblioteca Stanford Warren había alcanzado el límite de su capacidad para el final de la guerra. En el otoño de 1945, Ray Moore asumió el cargo de bibliotecario cuando Wheeler renunció. Durante finales de la década de los cuarenta y cincuenta, tanto Moore como Crawford resolvieron el problema del espacio aumentando el servicio del bibliobús, construyendo anexos y creando bibliotecas sucursales. La primera sucursal de la biblioteca para blancos abrió en la Iglesia Metodista Carr en marzo de 1944, la segunda en Forest Hills Clubhouse en 1947. En 1954, la Biblioteca Stanford L. Warren estableció una sucursal en el complejo de vivienda McDougald Terrace. El John Avery Boys’ Club fue establecido en 1960 y Bragtown en 1962.

Una muy importante iniciativa a largo plazo que se dio durante los primeros años del cargo de Ray Moore fue el establecimiento de un Rincón de la biblioteca para personas invidentes. En 1949, Lyda Moore Merrick (la hija de Aaron Moore y nuera de John Merrick), presidenta de la Junta Directiva, se inspiró en su amigo invidente, John C. Washington, para crear un club de biblioteca y un centro de recursos para invidentes. Tras dos años de programas exitosos y de aumento en el número de miembros, Washington y Merrick colaboraron en la creación de la revista Negro Braille Magazine [Revista braille para personas negras], que logró difusión nacional e incluso internacional.

En 1965 George R. Linder fue contratado como director de la Biblioteca después de un periodo de cinco años de Audrey Johnson Cushman. A Linder se le encomendó la tarea de dirigir la fusión de las bibliotecas para personas negras y blancas y desempeñarse como director de un sistema combinado que se alojaría en unas nuevas instalaciones. La contratación de Linder y la creación de un sistema unificado dieron paso a un período de doce años de derrotas en las elecciones para lograr bonos, de abandono de la biblioteca por parte de los funcionarios locales, de condiciones aún más abarrotadas y deterioradas, y de inmensa frustración para los promotores de la biblioteca. El 14 de septiembre de 1976, los votantes aprobaron finalmente y de forma abrumadora la construcción de la primera nueva biblioteca de Durham desde 1921.

Las nuevas instalaciones de 65,000 pies cuadrados abrieron sus puertas el 17 de marzo de 1980 con una nueva sala para niños, una sala audiovisual, una amplia oficina y espacio de trabajo y una Sala de Carolina del Norte. La Sala de Carolina del Norte le permitió a la biblioteca consolidar la colección de materiales relacionados con Carolina del Norte que inició con las donaciones de Julian Carr a partir de 1897.

Dale Gaddis se convirtió en directora de la biblioteca en 1982 después de la jubilación de Linder. Su primer gran logro fue la renovación de la Biblioteca Stanford L. Warren. La Junta Directiva de la Biblioteca nombró un comité en el otoño de 1983, encabezado por Constance Watts (nieta de Aaron Moore y John Merrick). La sucursal abrió de nuevo sus puertas en noviembre de 1985 bajo el liderazgo de Shirley Brown, quien renovó sus programas y servicios.

La apertura de la Biblioteca Southwest en octubre de 1992 elevó a siete el número total de sucursales del sistema, las otras fueron las bibliotecas Bragtown, McDougald Terrace, North Durham, Parkwood, Salvation Army Boys and Girls Club y Stanford L. Warren.

Otra iniciativa importante durante los primeros años del cargo de Gaddis fue el de la incorporación del sistema a la era informática. En el año fiscal 1989-1990, la biblioteca alcanzó un notable logro: había circulado un millón de volúmenes, algo que no habría sido posible sin la automatización de su sistema. En 1997 el gobierno del condado acordó proporcionar fondos para un aspecto completamente nuevo del servicio bibliotecario: acceso público a Internet.

En noviembre de 2001, los votantes del condado de Durham aprobaron una emisión de bonos para ayudar a construir bibliotecas regionales en las regiones este y norte del condado y preparar el terreno para ampliar los servicios en el sur de Durham, que estaba creciendo rápidamente. La primera de estas bibliotecas, la Biblioteca East Regional, abrió el 16 de junio de 2006, seguida de la Biblioteca North Regional el 30 de enero de 2007. Con la apertura de las renovadas Bibliotecas Southwest Regional y Biblioteca South Regional en 2010, el condado de Durham cuenta ahora con una biblioteca de servicio completo a cinco millas de casi todos los ciudadanos de Durham.

Dale Gaddis, quien se retiró en el 2002, fue reemplazada por Philip Cherry III. Durante el cargo de Cherry, la biblioteca recibió una subvención del Fondo Nacional para las Humanidades que permitió ampliar considerablemente los programas de humanidades y contratar a una persona para el programa de humanidades en el sistema de bibliotecas. En 2006 Hampton «Skip» Auld reemplazó a Cherry como director de la biblioteca.

El 7 de septiembre de 2006, la Biblioteca Stanford L. Warren Branch reabrió sus puertas tras una renovación y ampliación que le permitieron ganar dos premios locales. En mayo de 2008, el Departamento de Planificación de la Ciudad/Condado de Durham otorgó a la renovación el premio Golden Leaf Award por mejoras a la apariencia de la comunidad, y en enero de 2008, la renovación ganó el premio Spirit of Hayti Legacy Preserver por Preservación Histórica, otorgado por la Joseph Historic Foundation.

Cuando Tammy Baggett se convirtió en directora en 2010, se dio cuenta de que una vez más la Biblioteca Principal necesitaba una renovación para adaptarse a las necesidades de la comunidad. Gracias a la aprobación de un referéndum de bono en 2016, la Biblioteca Principal estuvo cerrada por motivo de una renovación completa en enero de 2017. Durante esta renovación, el edificio existente se desmontó hasta los cimientos y se transformó por completo. El edificio se expandió y pasó de tener 65,000 pies cuadrados a aproximadamente 100,000 y de 3 a 4 pisos. La renovación añadió espacios especializados y amplió la capacidad de la biblioteca para los programas y eventos comunitarios. La Biblioteca Principal renovada será un espacio centrado en la comunidad para el aprendizaje y la innovación en los años venideros.

Después de más de un siglo de servicio, la Biblioteca del Condado de Durham sigue innovando. La biblioteca ofrece computadores de acceso público y WiFi gratuito en todas sus sucursales, al igual que Tecnologías CTIAM (STEAM) y de tipo creativo para que el público las explore. Además de los libros tradicionales y las publicaciones periódicas, la biblioteca ofrece CDs, DVDs, audiolibros, libros electrónicos descargables y bases de datos para propósitos de investigación. Con más de 2 millones de visitantes anuales a sus sucursales, dos millones adicionales de usuarios del sitio web de la biblioteca, al igual que más de 5,000 programas para niños, adolescente y adultos, el sistema de la Biblioteca del Condado de Durham sigue siendo de vital relevancia para la comunidad en todas las etapas de su vida.